Ordenaron detener al “juez piola de Corrientes”, acusado de beneficiar a los narcopolíticos de Itatí

En una escucha, un traficante le dice a un amigo: “Le tirás unos pesos” y “arregla”. Juez federal de Corrientes desde 1996, ahora un colega ordenó su detención

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Esta no es la primera vez que el Juzgado Federal Nº12 de Sergio Torres y la PROCUNAR tiene entre cejas al juez federal correntino Carlos Vicente Soto Dávila, un nombre recurrente alrededor del submundo del intendente kirchnerista Natividad “Roger” Terán y su clan, los narcopolíticos de Itatí, presos por regentear un corredor de marihuana paraguaya con la complicidad de gendarmes y policías federales que tenían marihuana en su delegación.

Pero la red correntina, que terminó en 2017 con 38 causas conexas, 38 procesados con prisión preventiva, cinco capturas internacionales, un legajo de investigación patrimonial, más de 13 toneladas de marihuana, armas de fuego incautadas; no podía existir solo con el despacho de un intendente, por lo que los fiscales miraban hacia Soto Dávila, que permitía dilaciones, demoras, libertades concedidas en varios expedientes alrededor del clan Terán y de capos como Luis Saucedo.

Según informó Infobae, tres imputados arrepentidos y dos testigos de identidad reservada en la causa Itatí revelaron un sistema de coimas a cambio de beneficios en expedientes a mano de un grupo de abogados y del juez Soto Dávila mismo junto a sus secretarios: los testimonios indican la entrega de dinero y las resoluciones posteriores. Uno de los arrepentidos incluso entró en el Programa de Protección de Testigos del Ministerio de Justicia.

Así, Torres conformó un nuevo expediente y dispuso el allanamiento, indagatoria y detención de Soto Dávila, sus dos secretarios y cinco abogados además de un ex intendente de la región. Los pedidos fueron comunicados al Consejo de la Magistratura para un posterior desafuero y se abrió un nuevo legajo de investigación patrimonial.

Por otra parte, PROCUNAR comenzó a analizar 180 mil llamadas que se produjeron entre el juez y sus secretarios desde 2015.

Un ejemplo de los supuestos beneficiados por Soto Dávila fue Hernán Aquino, hermano de Fabio Aquino, viceintendente de Itatí. En su declaración indagatoria tras caer preso en marzo de 2017, Fabio habló bastante de su hermano. Lo trató de descarriado, de incorregible, dijo que hasta le ofreció trabajo honesto, aunque hay escuchas que implican al viceintendente mismo como parte de la red narco y que fueron claves para llevarlo a la cárcel.

Con el juez Soto Dávila, Hernán Aquino, de 24 años, tuvo al menos tres causas. La primera data de 2015, cuando el joven fue sorprendido en un Volkswagen Bora con varios kilos de marihuana. En ese expediente, Aquino fue excarcelado a pesar de toda la droga que se le halló. Al año siguiente, Hernán volvió a caer, Soto Dávila fue nuevamente el magistrado: otra vez lo liberó. El escrutinio público ya se había vuelto demasiado para el arresto de febrero de este año. Así, el menor de los Aquino quedó finalmente preso.

Los operativos en Corrientes a cargo de Gendarmería de esta mañana terminaron con los dos secretarios del juez y cinco abogados detenidos. La detención de Soto Dávila, al gozar de fueros, no podrá materializarse. Sin embargo, el juez Torres lo citó a indagatoria para este jueves.

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