Trump y Kim Jong-un firmaron una declaración conjunta después de su histórica cumbre en Singapur

Tras más de cuatro horas de reuniones en el hotel Capella de la isla de Sentosa, Kim y Trump protagonizaron una ceremonia para firmar el documento conjunto que supuso el final de la cumbre

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El presidente de EEUU, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, firmaron este martes un “detallado” acuerdo tras su histórica cumbre en Singapur que “va suponer un gran cambio para el mundo”.

“Hoy hemos mantenido una reunión histórica, y estamos listos para dejar atrás el pasado. El mundo va a presenciar un gran cambio”, dijo Kim durante la firma, en la que mostró su “agradecimiento” a Trump por su disposición a celebrar la reunión.

 Trump expresó que el documento recién firmado era “muy detallado” y aseguró que estaba desarrollando “un vínculo muy especial” con Kim: “Vamos a ocuparnos de un problema muy grande y muy peligroso para el mundo”, recalcó.

La declaración conjunta señaló que Washington se comprometió a proporcionar “garantías de seguridad” a Pyongyang, y que Kim “reafirmó su compromiso firme e inquebrantable para completar la desnuclearización de la Península de Corea”.

Trump aseguró que el proceso de desnuclearización de Corea del Norte comenzará “muy rápido”, y describió al líder norcoreano como un hombre “con mucho talento”, que “ama mucho a su país”, y añadió que ambos se reunirán “muchas veces” a partir de ahora.

Preguntado por si invitaría a Kim a la Casa Blanca, el mandatario respondió: “Absolutamente, lo haré”.

Después de tres horas y media de reuniones, Trump y Kim salieron de la sala donde almorzaron juntos y pasearon hasta otra zona del hotel Capella de Singapur, donde se separaron para reunirse con sus respectivas delegaciones y evaluar los progresos de la cumbre: “La reunión (con Kim) ha sido realmente fantástica. Ha habido muchos avances. (Ha sido) lo máximo. Mejor de lo que nadie podría haber esperado”, dijo Trump.

La reunión, cuyo objetivo es tratar la posible desnuclearización de Pyongyang, es la primera entre mandatarios de ambos países tras casi 70 años de confrontación a raíz de la Guerra Corea (1950-1953), y 25 de negociaciones fallidas.

Los mandatarios se dieron un histórico apretón de manos, una imagen simbólica y hasta hace poco inimaginable, tras décadas de tensiones provocadas por las ambiciones nucleares de Pyongyang.

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