Durand Cornejo, el candidato que acumula denuncias por acoso sexual y busca seguir viviendo del Estado.

A pocos días de las elecciones, salió a la luz el oscuro pasado de este candidato salteño, quién pese a las reiteradas denuncias por acoso sexual y laboral, ha ocupado todo tipo de cargos públicos y ahora aspira a una banca.

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La provincia de Salta volvió a ser noticia esta semana, tras difundirse que el candidato a diputado Guillermo Durand Cornejo, prácticamente sin chances de ingresar al Congreso por haber quedado tercero en las últimas PASO, tiene en su haber distintas denuncias de abuso sexual, acoso sexual y acoso laboral.

Ya en 1980, cuando trabajaba en el PAMI, fue denunciado por acoso sexual tras proponerle “cosas indecentes” a una empleada del PAMI de su jurisdicción, además de acosarla sistemáticamente durante años y lograr una sanción tras sus reiteradas negativas, que la dejaron sin trabajo y sin poder integrarse al sistema laboral. De hecho la víctima declaró que tuvo que abandonar la Provincia para poder continuar con su vida y dejar atrás el sufrimiento que le causó el ahora candidato.

A esto se suma una denuncia de 2013, por tocamientos indecentes a una vecina de barrio Norte Grande. La Justicia pudo comprobar por testimonios la veracidad de los hechos denunciados, pero la causa no impidió la continuidad de Durand Cornejo como dirigente político en los años siguientes.

Cabe señalar que Durand Cornejo fue uno de los senadores provinciales que menos proyectos presentó, menos asistió a reuniones de comisión y menos habló en las sesiones. Si bien sus socios políticos han  «dibujado» los números de imagen para mostrarlo como un candidato aceptable, en Salta se lo conoce por su escaso apego al trabajo. “Parece santiagueño”, suelen murmurar sus pares en la legislatura provincial.

En los últimos meses fue participe de otro escándalo, al proponer el uso de dióxido de cloro como «tratamiento alternativo» para el COVID-19, sustancia expresamente desaconsejada por la OMS por los riesgos que acarrea.

En suma, un exponente típico de la vieja política, que pretende renovar su “beca” estatal por otros cuatro años. En los últimos días, desde el gobierno provincial intentaron levantarlo sin éxito en las encuestas, por lo que todo indica que esta fue su última incursión en los cuartos oscuros de Salta.

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