Cierran dos históricos bodegones porteños por la crisis

La gastronomía fue uno de los rubros más golpeados del país en noviembre 2020, según reflejó el Indec en su última edición del Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE): mostró una baja de 53,2% y todavía no pudo repuntar pese al levantamiento de las restricciones y apertura de los locales

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Oviedo, el bodegón que abrió sus puertas en el barrio de Palermo hace 30 años y que hoy, gracias al peso de la cuarentena, se ve obligado a cerrar sus puertas, se despidió de sus seguidores en las redes sociales: «Los vamos a extrañar muchísimo porque Oviedo era mucho más que un bodegón, era el psicólogo de varios, el doctor de otros y el amigo de todos. Gracias amigos por acompañarnos tantos años».

El restaurante ubicado en la esquina de Guatemala y Humboldt confirmó a través de sus redes sociales el cierre definitivo, pero no descartó realizar a futuro otros proyectos en el mismo rubro.

 

En agosto pasado, y cuando todavía pesaban las restricciones de movilidad en el país, el bodegón, dedicado a la elaboración de comida casera y platos tradicionales de la cocina argentina, anunció que ponía en venta su marca. Mientras esperaba la aparición de posibles compradores e interesados mantuvo el negocio hasta que tomó la difícil decisión de cerrar. En el comunicado informaron que su sitio web permanecerá activo para anunciar futuros proyectos gastronómicos.

Para sortear la pandemia, la mayoría de los locales gastronómicos incorporaron la modalidad de delivery y take away, que sirvió como un paliativo excepcional aunque insuficiente para compensar la pérdida de ventas. En el caso de los bodegones, los envíos a domicilio fueron una herramienta más para que el negocio sobreviva, pero en muchos casos no incidió en la rentabilidad de estos restaurantes que tienen la particularidad de servir comida casera a precios accesibles en un lugar con un atractivo histórico.

El cierre de Oviedo se suma al de El Obrero, otro emblemático restaurante ubicado en La Boca, que en su caso anunció que no abrirá por tiempo indeterminado. El bodegón que inauguró en 1954, nació como un pequeño local de comidas para obreros de las fábricas de la zona ribereña y trabajadores de los astilleros ubicados sobre el río. Lo fundaron dos hermanos asturianos que se dedicaron a servir platos que el historiador Felipe Pigna calificó de «fusión de la inmigración» por mezclar la cocina española con la italiana.

Luego de meses de cuarentena, El Obrero anunció en noviembre pasado que reabría sus puertas, pero en poco tiempo comunicó un nuevo cierre. Todavía no confirmó que sea definitivo.

Por el restaurante pasaron figuras internacionales como el actor de Hollywood, Tim Roth. De la fama local, asistieron a sus mesas el célebre cocinero Francis Mallmann, el músico Juanse y Ricardo Bochini, exfutbolista y estrella del club Independiente.

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