Cuarentena sin corazón: cruzó la frontera a Santiago del Estero con su hija en brazos porque no tenía un permiso

Diego Jiménez volvía de Tucumán, donde su hija lleva adelante un tratamiento contra el cáncer, pero un policía en un puesto de control limítrofe no los dejó pasar porque no contaban con la documentación necesaria. “Vivimos una pesadilla”, dijo la madre

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Las imágenes de un hombre cruzando la frontera de Santiago del Estero a pie con su hija en brazos se viralizaron en las redes, y se convirtieron en un símbolo del poco corazón que puede tener una limitación tan arbitraria como la que existe entre provincias cuando se conoció que la nena volvía de recibir tratamiento oncológico en Tucumán.

El padre desesperado hizo 5 kilómetros desde el puesto de control, ya que no le permitían el ingreso por no contar con una autorización del Comité de Emergencias.

Milagros Abigail Jiménez tiene 12 años y desde los 7 recibe un tratamiento contra el cáncer en el Hospital de Niños de Tucumán.
«Llegamos a las 8, nos atendieron y luego pasamos por la Terminal donde nos tomaron los datos. Pagamos el peaje y cuando quisimos entrar a Las Termas, el oficial nos pedía un pase de emergencia. Mi hija lloraba y estaba con un shock de nervios», dijo Carmen, mamá de la niña, al diario La Gaceta.

Ante esta situación, la familia aguardó durante dos horas en el auto mientras discutían con la policía. Sin embargo, según relató Matilde, su mamá, en una entrevista con El Termeño, hacía mucho calor “y estaba lleno de moscas”, por lo que temían que se infectara la herida de la pierna de Abigail.

Desde allí, el padre llevó a su hija durante 5 kilómetros, hasta que funcionario municipal apareció, en auto, y los trasladó a su casa. Con 4 patrulleros, la policía nuevamente se hizo presente, ahora en su domicilio, y les informó que debían permanecer por 15 días en ese lugar, en cuarentena obligatoria.

«¡Están locos! ¿Cómo creen que voy a hacer si a ella le pasa algo? Hay días en que la niña está mal. Es una paciente de alto riesgo y esta gente cree que puede jugar con la vida de mi hija», señaló Carmen notablemente conmocionada y concluyó: «Esto no le deseo a nadie; fue un dolor muy grande. Nos trataron como delincuentes».

Al respecto, Matilde agregó que Abigail “está en crisis, con sus dolores”. Además dijo que la niña cuando despierta le habla del “policía malo” que no la deja “pasar” para volver a su hogar. Mientras que Diego, su papá, reclamó una solución para que esta situación no vuelva a repetirse. “Está muy mal ella ahora”, sostuvo.

 

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