El Gobierno evalúa extender la cuarentena hasta el 8 de junio

La aceleración en la curva de contagios y la marcha atrás de algunas ciudades del interior del país con la reinstalación de las medidas estrictas gana terreno en medio de los balances epidemiológicos

WhatsApp

«Estamos ante algo desconocido, y aún no hemos ganado nada», fue una de las frases que deslizó el mandatario este martes durante la visita a la planta de Volkswagen en Pacheco. Más tarde, Axel Kicillof aseguró: “Muchos piden volver a la normalidad pero no se puede, es un suicidio colectivo”.

Con el foco en el AMBA, la aceleración en la curva de contagio pone en alerta a la estrategia de la Casa Rosada frente al Covid-19. Si bien se prevía un aumento exponencial durante la última semana de mayo y las primeras de junio, el porcentaje de contagios diarios llama la atención.

En la Ciudad de Buenos Aires, aunque el porcentaje de testeos es mayor, el resultado también lo es, lo cuál marca una primera diferencia entre la Provincia. Además, el impacto en los barrios populares tuvo su semana más compleja e hizo tambalear la estrategia porteña. En el último informe matutino, el ministro de Salud de la Ciudad, Fernán Quiros, adelantó que «el jueves evaluará cómo se continuará con la cuarentena». 

Mientras tanto, y a modo de anticipo, los ensayos en los viajes en transporte público, el bloqueo de la SUBE para uso único de trabajadores esenciales que va tomando forma, y un mayor despliegue en el control, dan cuenta de un «cerrojo sanitario».

Una de las ciudades en donde las autoridades locales han reinstaurado la cuarentena estricta es la ciudad de Córdoba. El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) dio marcha atrás con la flexibilización en base a los últimos registros elaborados por el Ministerio de Salud provincial, donde no sólo dieron cuenta del aumento, sino que también se identificaron las zonas calientes dentro del conglomerado. El Mercado Norte y el Hospital Italiano sumaron el 30% de los 55 casos que aglutinó la ciudad en los últimas 72 horas.

Uno de los indicadores que empieza a observar el presidente Alberto Fernández es la imagen positiva. Si bien es cierto que retrocedió del casi 90% en el nivel de aprobación al inicio del confinamiento, el pasado 20 de marzo, la caída no es alarmante.

Comentarios