«El principal mal que nos aqueja es el fascismo disfrazado de unidad nacional»: la reflexión de Fernando Iglesias sobre el coronavirus

El diputado publicó una dura reflexión sobre los que «pretenden suprimir la democracia y la pluralidad»

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Con motivo del 24 de marzo, Día de la memoria por la verdad y la justicia, el diputdo de Cambiemos Fernando Iglesias publicó una reflexión sobre quienes, alineados con el Gobierno, «pretenden suprimir la democracia y la pluralidad» en nombre de la protección contra la pandemia del coronavirus.

El texto completo:

«SOBRE LA DIFERENCIA ENTRE UNIDAD Y UNANIMIDAD La Argentina ha sido invadida, una vez más, por el delirio de unanimidad. Al grito de ‘no es momento para la política’ pretenden suprimir la democracia y la pluralidad.

Es cierto que es obligación de toda oposición apoyar al Gobierno en las horas difíciles. Habría sido bueno que los oficialistas de hoy lo hubieran entendido cuando fueron oposición y llamaban a retirar depósitos de los bancos, pero ya está.

En qué consiste ese apoyo? Consiste en compartir los anuncios y respetar y pedir respeto por las decisiones tomadas por el Gobierno. Todos los miembros de @juntoscambioar  lo hemos hecho, del ex presidente para abajo, sin excepción.

Pero apoyar al Gobierno no consiste en suprimir la Democracia, que implica la crítica a lo que se está haciendo y se hizo mal. No es un daño al país. Es la mayor contribución que puede hacer una oposición.

Doy ejemplos. Nuestro ex embajador en China @DiegoGuelar  pidió controles estrictos en Ezeiza desde Enero. Pero el Ministro de Salud subestimó el problema, y cuando se hizo, se hizo tarde y mal. Cuántas vidas va a costar? 

El Ministro de Educación declaró un viernes que no se cerraban las escuelas, y fue la presión de la oposición y la opinión pública en las redes la que lo hizo cambiar la decisión. Menos mal. Cuántas vidas se salvaron así?

También se perdió un tiempo precioso para comprar respiradores y reactivos. El Gobierno no lo hizo y centralizó los controles en el Malbrán. Solo ahora, por las críticas, revirtió la medida. Pero compraron pocos y todo va muy lento. ¿Había que callarse?

El Gobierno prohibió los vuelos de retorno que no fueran de Aerolíneas, dejando varados a miles de argentinos en el exterior. No todos habían salido esa semana ni todos eran turistas. También el trabajo y la familia son motivo de viaje. Revirtieron también esto, tarde y mal.

La democracia no se suspende en las emergencias. Es más necesaria que nunca. E implica crítica y libertad de opinión. Es creencia extendida que el mal que aqueja a la Argentina es la falta de unidad, pero nuestra Historia demuestra que peor aún ha sido el delirio de unanimidad.

El principal mal que nos aqueja es el fascismo disfrazado de unidad nacional. En los Setenta había que alinearse con la Revolución. Luego, con los que iban a matarlos a todos. Más tarde, con Galtieri. En los Noventa, con la Convertibilidad. Después, con los Kirchner.

Otro caso de unanimidad aberrante: el Gobierno que más votamos los argentinos (Perón-Perón, 62%) fue el peor gobierno democrático de la Historia. En 1973, llevábamos 10 años de crecimiento. Y en tres años tuvimos Rodrigazo, bombas, exilios y desapariciones. 1975, no 1976.

En todos esos episodios, quienes no estábamos de acuerdo éramos considerados traidores a la Patria por un país que confunde unidad con unanimidad y al Presidente con un jefe militar. No estoy de acuerdo. Apoyaré lo que corresponde y criticaré lo que crea que tenga que criticar.

No soy diputado para callarme si veo que se toman decisiones malas y tardías que cuestan vidas. Mejor harían el Presidente y el Gobernador de la Provincia en suprimir los permanentes mensajes partidarios que cuelan mientras llaman a encolumnarse con ellos.

Los que aman formar filas, tomar distancia y hacer la venia, no cuenten conmigo. Un país no es un regimiento militar. La cooperación no es silencio ni acatamiento ciego, y la democracia no admite la verticalidad».

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