En medio de la pandemia, en la Ciudad de Buenos Aires muere un 21% menos de gente

La cuarentena no solo nos protege del coronavirus: en la Ciudad bajaron las mortalidades por accidentes de tránsito e inseguridad

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La cuarentena para prevenir el coronavirus no solo cambió nuestra forma de vivir, sino también de morir: durante los primeros quince días de abril fallecieron 1.238 personas en la Ciudad de Buenos Aires​, un 21,6% menos que los 1.579 del mismo período del año pasado.

¿A qué se debe esta baja? Según las cifras del Gobierno porteño informadas por Clarín, «la fuerte disminución de las muertes desde que se decretó el aislamiento se explica porque hay menos accidentes, sobre todo de tránsito», resaltan. Aunque detrás de eso no haya ningún logro o mérito, ya que la gente se muere menos en un choque o atropellada porque sencillamente tiene restringido manejar o salir a la calle.

En mucho menor medida, y por la mismas razones del confinamiento, hay menos fallecidos relacionados con la delincuencia.

Lo mismo pasa con accidentes laborales. Incluso, y aunque no está claro, hay quienes señalan que hay personas con problemas coronarios (la principal causa de muerte en Argentina) que quizá eviten complicaciones mayores por el solo hecho de no agitarse corriendo un colectivo, haciendo gimnasia, o subiendo la escalera del subte.

¿Y el coronavirus​? Por ahora, hay muchos menos muertos por el virus que los que, aparentemente, no fallecieron por haberse contagiado. De las 1.238 personas que perecieron desde el 1 al 15 de abril, 23 fueron por estar infectadas por el Covid-19. Es decir, la bandeja de la balanza en donde se posa la letalidad del coronavirus es, por ahora, bastante más liviana que la bandeja que sostiene a la gente que deja de morir por el aislamiento compulsivo.

Según los infectólogos, el cambio de la balanza ocurrirá más temprano que tarde, aunque el pico de infectados por el coronavirus (que también traería más muertes) parece haberse postergado para junio, según consignó el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

Temiendo un escenario complejo, y junto con la preparación de los hospitales y la ampliación de los lugares de internación con más camas para recibir a los futuros infectados cuando llegue el pico, en la Ciudad también pidieron informes a los cementerios para conocer la capacidad de cada uno: «En Chacarita hay lugar para unos 5.000 entierros, mientras que en Flores, otros 2.000», informaron.

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