En qué disciplinas compite la Argentina en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020

Argentina competirá en los Juegos Olímpicos con pocas esperanzas de medalla y con la seguridad íntima (y no deseada) de que no se repetirá lo de cinco años atrás en Río de Janeiro

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Aunque algunas disciplinas arrancaron antes (derrota de la selección argentina de fútbol ante Australia incluida), este viernes comenzaron oficialmente los Juegos Olímpicos de Tokio.

Argentina envió al encuentro 188 atletas que se enfrentaron durante su entrenamiento a la poca inversión económica que hace el Gobierno en el deporte. Por ende, dependieron solamente de sus propios recursos y perseverancia para clasificar y ahora pelearán codo a codo en lo más alto de un medallero olímpico.

Con la ausencia de Corea del Norte (oficialmente Rusia no podrá participar por el escándalo del doping aunque sus atletas actuarán con una bandera neutral), en Tokio 2020 habrá 204 países, que competirán en 339 pruebas diferentes. Muy pocos países se destacan en (casi) todos los deportes. De hecho, Estados Unidos podría ser el único de ellos. Y, además, hay otros que brillan en un sólo deporte y, más aún, en alguna especialidad como ocurre con Jamaica en las pruebas de velocidad de atletismo.

La pregunta es: ¿A qué jugará Argentina? En Río de Janeiro 2016, cuando se alinearon los planetas y se consiguieron tres medallas de oro y una de plata, esos tres títulos de Santiago Lange-Cecilia Carranza, Paula Pareto y los Leones permitieron llegar al 27° puesto del medallero. Fue lo mejor en 68 años en cantidad de preseas y lo mejor en 64 años en la ubicación final… Para llegar al top 20 se hubieran necesitado, por ejemplo, los resultados de Canadá: cuatro oros y tres platas. Hoy es imposible pensar en ello por diferentes factores.

En los deportes por equipos las máximas expectativas pasan por las Leonas. Ganadoras de cuatro medallas en los últimos cinco Juegos, Argentina está segunda en el ranking mundial y se presentará con un plantel que combina jugadoras experimentadas y ganadoras de preseas con jóvenes realidades de una generación que, por ejemplo, fue campeona mundial junior en 2016. Holanda será, otra vez, el gran adversario y es el más fuerte candidato para obtener el oro que nunca consiguieron las mujeres argentinas en el hockey sobre césped ni siquiera en los años de Luciana Aymar, la mejor jugadora de todos los tiempos.

Por su parte, el fútbol llegó a Tokio con ilusiones concretas de medalla aunque el mal paso dado en el debut ante Australia complicó el panorama y achicó ese sueño. Máxime que en el grupo clasificatorio aparece España, que si bien empató en su presentación ante Egipto, es el más firme aspirante al oro. Otro equipo que podría aspirar a un podio es el rugby, si logra pasar una zona tremendamente áspera en la que Argentina tendrá que enfrentar nada menos que a Nueva Zelanda y Australia, dos de los mejores seleccionados del mundo.

El basquet, que tanta alegría supo traer, tendrá adversarios como Estados Unidos, España y Australia, por ejemplo. ¿Y los Leones campeones olímpicos? Seguramente el equipo haya sido el seleccionado nacional más perjudicado por la pandemia porque llegará con una competencia muy escasa de apenas cuatro partidos oficiales de la Liga Pro (tres derrotas y un empate con derrota en los penales) en los últimos 16 meses. Con ese panorama, pasar a los cuartos de final será un gran logro.

La chance más sólida de una medalla llega desde el agua, con el yachting, deporte que desde Atlanta 1996 hasta Río de Janeiro 2016 le dio a Argentina nada menos que ocho de los 27 podios conseguidos en esos 20 años. De nuevo Lange y Carranza, en la clase Nacra 17, están a la cabeza de las posibilidades. Las duplas de Italia y Gran Bretaña y, en menor medida, de Australia serán los adversarios más duros y todo podría complicarse mucho con vientos fuertes.

También habrá esperanzas puestas en el  regatista Facundo Olezza, quien se convirtió en el primer argentino en clasificarse a los Juegos y desde agosto de 2018 está solamente enfocado en Tokio. Lo avalan, además, un par de resultados; fue bronce en el Mundial Sub 23 de 2016, séptimo en el Mundial de 2018 y estuvo a un paso de lograr el diploma olímpico en Río de Janeiro. La posibilidad de subir al podio, en su caso, es absolutamente concreta. También hay un par de posibilidades más de diplomas y, en ese caso, Sol Branz y Victoria Travascio (49er FX), con la experiencia olímpica de 2016 y dos medallas en los últimos dos Panamericanos, mandan en esa ilusión.

Esta vez el rubro de los deportes de combate tendrá en lo más alto de las esperanzas al taekwondista Lucas Guzmán (categoría 58 kilos) y al luchador Agustín Destribats (65 kilos). El primero se trepó al podio mundialista en 2019, en el mismo año en el que obtuvo el oro de los Panamericanos. Y el segundo fue quinto en Lima 2019. Como siempre, mucho dependerá de la suerte que tengan en el sorteo.

¿Y la judoca Pareto? Más no se le puede pedir a una de las máximas atletas argentinas de la historia. Cerrará su extraordinaria carrera que rebalsa de medallas en su cuarto Juego Olímpico. Con ella nunca se sabe pero no sería lógico un tercer podio.

En las disciplinas de tiempo y marca hay que subrayar el nombre del tirador Federico Gil en skeet, candidato seguro a un diploma y dueño de una ilusión para una medalla. El doctor Gil (es abogado) ya se subió a un puñado de podios en Copas del Mundo y tiene experiencia olímpica.

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