“Esta tragedia se podría haber evitado con una pistola Taser”

La polémica en torno a las taser nació cuando Macri era jefe de Gobierno y quería comprarlas para utilizarlas en la Capital Federal. De aquel entonces pasó más de una década. Fallos judiciales y decisiones políticas terminaron impidiendo su utilización

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Este lunes por la tarde, un hombre en situación de calle asesinó de una puñalada a Juan Pablo Roldán, un miembro de la Policía Federal de 33 años y padre de una nena de 4. Las dramáticas imágenes recorrieron todo el país y despertaron preguntas sobre la capacidad de los miembros de las distintas fuerzas de defenderse en situaciones similares a la de Roldán.

“Si Roldán se hubiera defendido, hoy estaría preso; no tengan dudas, no hay que ser hipócrita en esto», aseguró sin titubear el secretario de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, Marcelo D’Alessandro.

 

El funcionario recordó algunos hechos recientes, como un tiroteo en Chacarita de la semana pasada donde efectivos de la Ciudad detuvieron a cuatro personas que habían partido en un movimiento sospechoso del barrio Fraga. En el intercambio de disparos, murió uno de los delincuentes. El oficial de cuya arma partió el proyectil mortal estuvo 48 detenido simplemente por haber hecho su trabajo.

Hubo otro caso con características similares al sucedido ayer en Figueroa Alcorta que fue público. El año pasado, un hombre se paró frente a un colectivo con un chuchillo y amenazó a sus ocupantes. Un policía de la Ciudad actuó rápido y le aplicó una patada. La caída y el golpe de la cabeza contra el suelo provocó la muerte del atacante. El efectivo, que ni siquiera sacó su arma reglamentaria, terminó detenido y procesado por homicidio. Todavía debe transitar tribunales para probar que simplemente estaba cumpliendo con su deber y tratando de evitar un desenlace más gravoso, quizás fatal como el de ayer en Palermo.

En diálogo con Luis Novaresio en radio La Red, D’Alessandro destacó otro elemento que podría haber evitado el desenlace fatal de Roldán: la utilización de una pistola Taser, prohibidas en la Argentina por fallos judiciales y por una decisión política y supuestamente ideológica del kirchnerismo. Uno de los máximos responsables de la seguridad porteña lo explica así: “Esta es una tragedia que podría haber sido evitada, pero no puede ser que en el Siglo XXI sigamos discutiendo si la Taser es un elemento de tortura y volvemos a la época más oscura de la dictadora o si es una herramienta para terminar con una situación como esta”.

En diciembre de 2019, la ministra de Seguridad Sabina Frederic aseguró que las pistolas Taser pueden ser utilizadas solamente por cuerpos especiales de las fuerzas federales en caso de extrema gravedad como secuestro y toma de rehenes. En aquel entones esperaba el arribo de 100 armas electrónicas no letales que se compraron durante el gobierno de Cambiemos, pero nunca llegaron al país. Hay sólo dos que están bajo la órbita de la Policía Federal, pero nunca nadie las usó.

Luego de más de 10 años de discusión en la Argentina y pese a experiencias de varios países del mundo cuyas policías las utilizan, al ser consultado sobre el tema el jefe de la Policía, Juan Carlos Hernández, dijo que hace falta “estudiar el tema”. Además, aseguró que no hay antecedentes de ataques con armas blancas como el producido ayer.

 

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