Los Baez y un insólito pedido judicial: quieren vender 12.000 cabezas de ganado

Austral Agro, una de las piezas señaladas por Fariña como parte de la estructura de lavado de dinero, puede operar porque así lo autorizó el juzgado cuando se hicieron diferentes pedidos vinculados a la administración del ganado

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La familia Báez pidió una insólita autorización al Tribunal que los juzgará por lavado de dinero: quieren permiso para vender 12.000 animales de Austral Agro, empresa que cuenta con 40 mil ovinos y mil vacunos.

Las rutas que Austral Construcciones pavimentó y repavimentó en Santa Cruz llegan a la mayoría de las estancias ubicadas en el sur de la provincia, grandes extensiones de tierras que fueron allanadas por orden del juez Sebastián Casanello, y cuentan con ovinos y vacunos, uno de los ingresos de la familia Báez.

Austral Agro es la firma que más animales maneja y en la actualidad es administrada por Leandro Báez. La empresa, que a su nombre tiene estancias y vive de la explotación de animales, fue mencionada por Leonardo Fariña como una de las piezas claves del entramado de movimiento de dinero que luego se insertaba en la estructura de blanqueo que investigó Casanello, y que habría llegado a lavar 60 millones de dólares.

Sin embargo, y a pesar de la denuncia del «arrepentido», Austral Agro es una de las pocas empresas del grupo que está operativa, y ahora, según informó Clarín, el menor de los hijos varones de Báez pidió autorización para vender 12.000 animales, tras dos años sin movimientos. Austral Agro está buscando vender parte de los animales para evitar que los más viejos mueran en el campo por el frío.

Ahora, solo queda esperar la decisión del Tribunal oral Federal 4 (TOF 4), que llevará adelante el juicio de la Ruta del Dinero K, donde Lázaro Báez y sus cuatro hijos están procesados por lavado de dinero con embargos de 600 millones de dólares cada uno. Por primera vez desde que Báez quedó detenido, estarán todos juntos enfrentando un juicio oral y público que, como contó Clarín, durará al menos un año.

Cuando la causa se estaba instruyendo, la familia Báez esperaba cobrar unos 12 millones de pesos por la venta de unos animales, pero ahora que las firmas están con veedores judiciales, las cuentas bancarias supervisadas y con inhibiciones generales, se dificultó la comercialización de los animales.

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