Persecución en Formosa: buscan casa por casa a los empresario que reclamaron ayer frente a la gobernación

El clima de tensión se vive en un contexto de serias denuncias y reclamos por parte de los formoseños con respecto a cómo Insfrán manejó y maneja la pandemia y las cuarentenas

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Después de que este lunes el ministro de Desarrollo Humano Aníbal Goméz arrastrara al empresario Pablo Siddig, referente de Comerciantes Unidos Formoseños, sobre el capot de su camioneta por varios metros en las inmediaciones de la Casa de Gobierno provincial de Formosa, Gildo Insfrán mandó a detener a los empresarios que formaron parte de las manifestaciones contra las restricciones por el coronavirus.

 

Este martes por la mañana, el gastronómico Marcelo Ocampo, fue detenido en el barrio de Fontana, frente de su domicilio: “Esto es una persecución por la protesta de ayer donde nos acercamos a presentar una nota para pedir trabajar. El comisario me dijo que tengo una orden de detención por la protesta de ayer frente a la Casa de Gobierno”, apuntó Ocampo. El sector reclama la “urgente” liberación y cargó contra la política de Insfran.

Ocampo es dueño de las hamburgueserías Pepe Guapo y de otros locales y ya había tenido problemas anteriores para reingresar a la provincia. Además de él, el resto de los empresarios gastronómicos que participaron este lunes de la manifestación “fueron imputados y estarían siendo perseguidos por la policía provincial, casa por casa y en sus locales, por lo que no se descarta que las detenciones se multipliquen”, se explicó en un comunicado.

La Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC) calificó la situación como un “ataque” al sector y reclamó la “urgente liberación” de Ocampo.

Voceros oficiales criticaron hoy en una conferencia de prensa a los medios y hablaron de “miradas sesgadas” y “espejos distorsionadores de la realidad”. El ministro de Gobierno, Justicia, Seguridad y Trabajo, Jorge Abel González, recordó los brotes que hubo en empresas y dudó sobre si esas compañías les prestaron la debida atención a sus empleados. “No importa la vida de todos”, dijo el funcionario. No se mencionaron en esa conferencia los pedidos de detención a empresarios y se explicó que “se está abierto al diálogo”, con respecto a los hechos de ayer.

En medio de innumerables críticas por el cierre de las fronteras, por el cual decenas de formoseños estuvieron a la intemperie por semanas queriendo ingresar a su provincia, y críticas por el aislamiento a enfermos de covid-19, la actividad comercial abrió en noviembre unas semanas, pero solo los fines de semana, según describieron empresarios de la provincia. En enero se volvió a fase 1, explicaron, el 5 de marzo tuvieron lugar violentos incidentes con las balas de goma, corridas y el escándalo.

“A Marcelo lo llevaron a la comisaría 8, que es semirrural, a 10 kilómetros de la ciudad, en Nueva Formosa. Le pusieron un candado a la reja y hay infantería afuera porque hay gente que se está movilizando. Él está incomunicado, es la misma causa en la que estoy yo y nos imputan por intimidación, incitar a cometer delito y lesiones. Todo por el tema de ayer”, explicó Evans.

“Lo estaban esperando afuera de la casa. Ahí me enteré que estoy con pedido de captura, que mis abogados vieron online, y ya presentaron la eximición de prisión. También están en esa situación, Pablo Siddig, que es quien se tiró ayer arriba de la camioneta, y Gabriela Padrón, que tiene locales de ropa. Acá si alzás la voz te llevan puesto. Te intiman por tener un foco quemado o vender papas fritas, es una locura. Nos acusan de estar politizados y nada que ver. El año pasado, a mí y mi padre nos golpearon adentro del hotel. Es inhumano lo que está pasando en la provincia”, afirmó Evans, visiblemente nervioso por la situación.

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