Por la falta del componente 2 de la Sputnik, evalúan darle Cansino a 4 de cada 5 vacunados

Esta semana se espera que un nuevo lote esté disponible para aquellas personas que ya superaron los tres meses desde la aplicación del primer pinchazo, pero siguen llegando en mucha menos proporción a la primera dosis

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A pesar de que Argentina firmó en diciembre de 2020 con el Centro Gamaleya un contrato por 20 millones de dosis de vacunas contra el coronavirus, todavía no hay noticias sobre cuándo llegarán las segundas dosis para terminar de inocular a más de 300 mil argentinos que están por cumplir los 3 meses de la primera aplicación. Por eso, en los círculos oficiales evalúan apurar una salida de emergencia ante la incertidumbre que esto provoca en millones de personas.

El «parche» que evalúan tiene el nombre de Convidecia, la vacuna unidosis del laboratorio chino Cansino aprobada en el país el último 11 de junio. El Gobierno nacional avanza en la compra de 5,4 millones de dosis que empezarían a llegar entre fines de julio y principios de agosto.

¿Qué falta para que empiecen a llegar las vacunas de Cansino? Que China habilite al laboratorio a que firme con sus clientes argentinos órdenes concretas de compra. Lo que se ha hecho hasta aquí, según pudo averiguar Clarín, fue un convenio marco con cada administración nacional y provincial.

¿Por qué la Convidecia sería compatible como complemento del primer componente de la Sputnik V, es decir, como sustituto del segundo? Porque está elaborada con el adenovirus recombinante 5, el mismo que es utilizado para elaborar el escaso componente 2 de la vacuna rusa.

Pese a los problemas que ha tenido la producción del segundo componente, algunas dosis han llegado hasta el momento a la Argentina: poco más de 1,5 millón, contra 7,8 millones del primero. Esto significa que por cada componente 2 han aterrizado en Ezeiza cinco componentes 1: cuatro de cada cinco vacunados no tendrían garantizado, si esta relación matemática perdura, su esquema completo.

Lo que no parece probable es que la proporción que se ha venido dando entre primeras y segundas dosis vaya a cambiar demasiado. Simplemente porque las condiciones de producción no varían, los inconvenientes persisten, la fragilidad del proceso de fabricación del componente 2 no se resuelve y Rusia dice que priorizará a sus ciudadanos.

Si se calcula sobre el total del contrato original cerrado con Rusia por 20 millones de dosis, según ha sido esa proporción en las entregas hechas hasta ahora daría un total de 14 millones de esquemas incompletos (o Sputnik Light) y 3 millones de esquemas completos (primer y segundo componente).

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