Tras el escrache, internaron de urgencia a Alberto Samid

El empresario fue enfrentado este lunes por dos mujeres que se acercaron a la mesa que este compartía con otros dos hombres para preguntarle por qué estaba incumpliendo la domiciliaria

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Tan solo horas después de haber sido escrachado en un restaurante de la localidad bonaerense de Ramos Mejía, a donde salió a almorzar a pesar de tener prisión domiciliaria, Alberto Samid tuvo que ser internado por un problema en el corazón tras sufrir una descompensación.

Según la información, que fue dada a conocer en el programa Lo de Mariana, desde el domicilio de Samid pidieron una ambulancia luego de que le bajara la presión y sintiera malestar. En horas del mediodía, los médicos se presentaron en el lugar y lo trasladaron en camilla a una clínica privada cercana a su domicilio.

El «Rey de la carne» fue escrachado el domingo pasado al ser visto almorzando en un restaurante de la localidad bonaerense de Ramos Mejía. Allí, dos clientas del lugar lo acusaron de haber violado la prisión domiciliaria, ya que Samid está condenado a cuatro años de prisión por integrar una asociación ilícita dedicada a evadir impuestos, pero por sus problemas de salud fue beneficiado con la privación de su libertad en el lugar de residencia.

 

Frente a la situación, el empresario aseguró este lunes que se trató de una «salida laboral» y expresó que había llevado mercadería al local. Desde la parrilla Paja Rota, sin embargo, comunicaron que no tienen relación con él.

«A partir de mañana el Mercado Central entra en receso. La dueña del local es muy amiga de mi esposa y enterándose de lo que iba a pasar la llamó pidiendo mercadería. Como vive enfrente de mi casa, traje la mercadería y se la entregué», sostuvo Alberto Samid luego del hecho, este lunes 21 de junio, en comunicación radial con Mejor País del Mundo, en Radio con vos.

Luego, el empresario de la carne detalló que mientras esperaba que bajen la mercadería al local, dos amigos le «convidaron un poquito de carne»: «A la una y media de la tarde, con el hambre que tenía, casi me como eso que me invitaron y lo de mis dos amigos míos“, dijo Samid.

«No es que salí un viernes a la noche y fui a un restorán. Estaba dentro del horario y trabajando», justificó el empresario, condenado por asociación ilícita en una causa iniciada en 1996. “Tengo tobillera electrónica desde el primer día, saben perfectamente donde estoy”, agregó el dirigente peronista.

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