Un holding vinculado a Cristóbal López se quedó con la firma postal OCA

Considerada la empresa postal privada más grande del país, con miles de empleados, OCA quedará ahora bajo control del «Grupo Clear» sin la mochila insostenible que conlleva su monumental deuda fiscal, que quedará en la quiebra

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La Justicia bonaerense le entregó las llaves de OCA al «Grupo Clear», vinculado desde sus inicios al empresario patagónico Cristóbal López. 

El juez en lo Civil y Comercial de Lomas de Zamora, Pablo Tejada, oficializó la adjudicación el 30 de diciembre, cuando faltaban 31 minutos para que comenzara la feria judicial de verano, e intimó al «Grupo Clear» a efectivizar su oferta en el plazo de 20 días desde que sean notificados.

Según informó La Nación, el Grupo Clear ofreció pagar un adelanto en pesos equivalente US$5.280.000 al valor del tipo de cambio del 23 de octubre pasado, más otro pago en pesos por el equivalente a US$1,5 millón a fines de agosto próximo, y un «precio fijo en contingencia» por otros US$18,5 millones para conformar así una oferta global por 25.280.000 dólares.

Sin embargo, el holding no deberá necesariamente desembolsar esos US$18,5 millones: en cambio, podrá constituir por esa suma «una garantía bancaria de primera línea, autorizada por el BCRA o un seguro de caución emitido por una compañía de primera línea, de reconocida y acreditada solvencia», según clarificó Tejada.

El «Grupo Clear» se comprometió, además, a «asegurar la continuidad de la actividad y el mantenimiento de las fuentes de trabajo», como estableció el juez Tejada.

La deuda fiscal de OCA superaba los $ 17.000 millones en febrero de 2020, según la AFIP, aunque esa cifra siguió en aumento. Entre otros motivos, porque se estima que la empresa acumula nuevos pasivos por unos $ 200 millones por mes, de acuerdo a los números que la sindicatura informó al Juzgado.

Dos empresas patagónicas integran el «Grupo Clear»: Clear Urbana SA y Clear Petroleum SA, de Juan Ignacio González Pedroso, Alberto Destefanis y Gustavo Lupiano, tres ejecutivos que durante años trabajaron con Cristóbal López, luego con sus hijos, y con Fabián de Sousa en el Grupo Indalo.

En rigor, el «Grupo Clear» es la continuación de una sociedad de responsabilidad limitada, «Clear SRL», que en los ’90 se constituyó en uno de los pilares iniciales de Cristóbal López en los negocios. Hasta que en 2013 se escindió en Clear Urbana SA e InverClear SA, y el remanente de la otrora SRL se reconvirtió en Clear Urbana Petroleum, todas bajo el control del empresario que luego fue conocido como «el zar del juego».

En los registros comerciales, consta que López se abrió de ambas empresas en 2011, cuando cedió su parte a sus hijos, Nazareno y Emiliano, quienes también se desvincularon en octubre de 2017, cuando el patagónico cedió el control del Grupo Indalo a «OP Investments», cuyo rostro visible era Ignacio Rosner.

Hoy, el presidente del directorio del «Grupo Clear» es González Pedroso, un patagónico de 46 años de extrema confianza de López con quien suele mostrarse y cenar en Rada Tilly.

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