Uno de los hijos de Lázaro Báez pidió ser absuelto en la causa por la Ruta del Dinero K

Martín Báez se declaró inocente en las últimas palabras del juicio que se le sigue por lavado de dinero, dijo que solo es «una persona común que trabajó en la empresa de su padre, empezando u aprendiendo»

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Martín Báez, el hijo mayor de Lázaro, rogó este martes desde la cárcel ser absuelto al negar haber cometido delito alguno en la causa por supuesto lavado de dinero en la que es juzgado junto a su padre y sus tres hermanos.

«No soy un mafioso ni un delincuente. Soy una persona honesta, una persona común que trabajó en la empresa de su padre empezando y aprendiendo. Confío en la buena fe del tribunal, aunque estoy socialmente condenado desde todo punto de vista», declaró Báez.

Báez habló mediante una teleconferencia desde la Unidad 31 del Servicio Penitenciario Federal, donde se encuentra detenido, y le dijo a los jueces Néstor Costabel, Adriana Palliotti y Gabriela López Iñiguez que espera que «después de tantos años se haya aclarado que ninguna imputación es verdadera, aunque ya no tenga reparación».

«Ruego que apliquen la ley y me absuelvan porque no he cometido ningún delito, solamente me interesan a mis hijos», afirmó.

El fiscal Abel Córdoba pidió que Lázaro Báez sea condenado a 12 años de prisión por haber lavado al menos 60 millones de dólares. Los otros acusadores también pidieron penas: la Oficina Anticorrupción (OA) pidió 8 años y 6 meses de prisión; la Unidad de Información Financiera (UIF), 9 años, y la AFIP, 8 años.

La audiencia se abrió con las últimas palabras del contador Daniel Pérez Gadín, quien estuvo detenido en esta investigación y luego fue excarcelado por el Tribunal Oral.

Declaró que la causa «es un típico caso de lawfare financiado por los fondos buitres». Insistió en que se trató de una acusación política, y dijo que se trató de vincular con este caso a Cristina Kirchner y Néstor Kirchner por parte de la oposición.

El acusado sostuvo que el grupo Austral Construcciones, propiedad de la familia Báez, «era un enorme conglomerado» que «tenía de manera directa contratadas más de 3500 personas» y que «lamentablemente a causa de toda esta farsa, pero prefiero decir causa, esa empresa desapareció».

«Hoy hay 3500, 4000, 5000 familias que se han quedado sin trabajo», agregó Pérez Gadín.

La empresa de Báez «no era una empresa de papel ni dibujada, pero un día apareció lo que no tenía que aparecer, un periodista que hoy nos queda muy claro por qué apareció, se sabe hoy, no se imagina, que era para inventar lo de la ruta del dinero K financiado por Paul Singer, en el momento en que el país se negaba a pagar a los fondos buitres. Ahí empieza todo», agregó.

«Querían demostrar que el dinero en el exterior era de Cristina y Néstor Kirchner, esto me pedían y me amenazaban con involucrar a mi familia si yo no hacía estas declaraciones», agregó.

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