Venezuela: encontraron a dos ancianos muertos por desnutrición en su apartamento en Caracas

Fueron los vecinos de su departamento en el piso 9 de las residencias Villa II, en el barrio Puente Hierro, donde los hermanos vivían solos, quienes alertaron a los bomberos

WhatsApp

La crisis en Venezuela sigue cobrándose víctimas entre los más vulnerables. Esta semana, la policía encontró muertos en su departamento a dos adultos mayores que, ante la imposibilidad de emigrar o de hacer las largas colas para conseguir alimentos, murieron de desnutrición.

Los hermanos Silvia Margarita Sandoval Armas, de 72 años; y Rafael David Sandoval Armas, de 73 años, fueron hallados muertos y en estado de descomposición el lunes pasado en el departamento que compartían en Caracas.

Versiones recabadas por periodistas en la morgue de Bello Monte señalaron que los ancianos dependían de los alimentos que les suministraban sus vecinos, ya que la señora Silvia Margarita recibía apenas una pensión de 400 mil bolívares.

De acuerdo con reportes de usuarios en las redes sociales, los bomberos de Distrito Capital usaron la técnica de rapel para ingresar al apartamento, cuando los vecinos denunciaron que no sabían nada de ellos y no contestaban a sus llamados.

“Los vecinos llamaron a los Bomberos del Distrito Capital, la tarde del lunes 26 de octubre, porque tenían tiempo que no veían a los abuelitos. Una vecina dijo que la última vez los vio muy débiles”, escribió en la red social Twitter la periodista venezolana Yohana Marra.

Según la información que circuló en medios locales, la data de muerte de Silvia era de 36 a 48 horas al momento del hallazgo, mientras que la de Rafael era entre 24 y 36 horas. El cuerpo de la mujer se encontraba en la cocina y el del hombre en una habitación.

El dato deja entrever que el hombre podría haber estado un tiempo vivo con su hermana muerta, sin pedir ayuda, con lo que esa situación podría haber significado para él.

Las personas de la tercera edad no escapan a la escasez de productos básicos y medicamentos, a la galopante inflación, a la inestabilidad económica, y mucho menos a los altos índices de delincuencia y violencia que tiene el país petrolero.

 

Comentarios