Procesan y embargan por 1 millón de pesos a la mujer que mató a un motochorro

Según el magistrado, la persecución para recuperar lo sustraído fue una conducta “racional”, pero “la imputada excedió los límites de la legítima defensa”, razón por la cual ordenó su procesamiento

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La modelo y bailarina que persiguió y atropelló con su auto a dos motochorros que acababan de robarle el celular y atropelló y mató a uno de ellos en el barrio porteño de Balvanera hace 15 días, fue procesada sin prisión preventiva por “homicidio con exceso en la legítima defensa” y embargada en un millón de pesos.

 Cecilia Noelia Rivas (32) fue imputada además por el juez en lo Criminal y Correccional 19, Diego Slupski, por las “lesiones graves” que sufrió el ladrón que sobrevivió, Julián Andrés Rodríguez Cardozo (21), procesado a su vez por tentativa de robo con prisión preventiva y un embargo de 15.000 pesos.

El hecho ocurrió el 20 de mayo, cuando Rivas detuvo la marcha de su automóvil, un Peugeot 207, en la avenida Córdoba, entre Sánchez de Bustamante y Billinghurst. Allí, Cardozo introdujo parte de su cuerpo por la ventanilla del lado de la conductora, sustrajo el teléfono móvil que Rivas usaba como GPS y escapó en la motocicleta conducida por su cómplice Oscar Alejandro Orona (43), quien lo aguardaba a pocos metros del lugar.

Rivas, quien llevaba como acompañante a Roxana Susterman (39), una amiga también modelo y bailarina, emprendió la persecución de la moto a la que alcanzó en San Luis 3170, Balvanera, donde a una velocidad superior a la permitida chocó con la parte frontal de su rodado a la trasera del vehículo en el que huían los ladrones.

La motocicleta quedó “enganchada” al Peugeot que la arrastró varios metros por la cinta asfáltica, mientras chocaba con otros vehículos estacionados en esa calle, debajo de uno de los cuales, quedaron tendidos Orona y Rodríguez Cardozo.

Orona falleció en el lugar como consecuencia de “traumatismos múltiples y hemorragia interna”, mientras que Rodríguez Cardozo fue trasladado para su atención al Hospital Ramos Mejía, donde se comprobó que había sufrido traumatismo de tórax, fractura de costillas y mandíbula y excoriaciones.

Rivas, a quien una prueba de alcoholemia arrojó que presentaba cero gramo de alcohol por litro de sangre, quedó detenida por los policías que llegaron al lugar minutos después, aunque luego de declarar, recuperó su libertad.

Slupski concluyó que Rivas actuó, al principio, amparada por el derecho de legítima defensa, pero actuó de manera “voluntaria” y “dolosa”, y con “pleno conocimiento e intención”, decidió “avanzar hacia la motocicleta para embestirla”, con lo que causó la muerte de Orona y las lesiones a Rodríguez Cardozo.

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