Enriquecimiento ilícito: la causa que le quita el sueño al presidente de la Corte, Horacio Rosatti

A mediados de septiembre, días antes de que se votara a sí mismo para quedar al frente de la Corte Suprema, la Cámara Federal de Rosario rechazó un pedido del ahora presidente del Máximo Tribunal, interesado en cerrar una causa por enriquecimiento ilícito en su contra.

WhatsApp

No todo es festejo para el flamante presidente de la Corte Suprema de la Nación Horacio Rosatti, ya que en las últimas horas fracasó en un intento por hacer caer una causa por presunto enriquecimiento ilícito en la que es investigado por la Justicia santafesina.

Sin haber pasado por el radar selectivo de los medios de comunicación principales de la Argentina, el pasado 17 de septiembre fracasó un intento de Rosatti por correr de la investigación al juez federal de Santa Fe Reinaldo Rodríguez, a cargo del trámite. El rechazo al pedido de Rosatti lo efectuó la Sala A de la Cámara Federal de Rosario, quien confirmó a Rodríguez al frente de la causa.

De esta manera, Rosatti no logró el esperado sobreseimiento, pese a la colaboración del fiscal Jorge Gustavo Onel. Recordemos que, de manera curiosa, Onel ya intentó archivar la investigación en junio y en septiembre de este año, tras pedir el sobreseimiento del titular del Máximo tribunal.

No es la primera vez que Rosatti intenta hacer caer la causa en la que se lo investiga tras una denuncia anónima en su contra por «enriquecimiento ilícito». El 4 de junio pasado, el juez Rodriguez anuló el primer dictamen del fiscal Onel que proponía archivar la causa y ordenó profundizar la investigación. Luego, el 17 de agosto, la Cámara Federal de Rosario resolvió en la misma línea de Rodriguez, pero a pedido del propio fiscal general Oscar Fernando Arrigo, quien desistió de la apelación y sugirió a Onel «una serie de medidas» antes de definir el destino del expediente. Diez días después, el 27 de agosto, Rodríguez rechazó la recusación de Rosatti por «temor de parcialidad».

Denuncia de acoso contra Emilio Rosatti

El «temor de parcialidad» al que hace mención la defensa de Rosatti es a raíz de una denuncia penal que presentó Rodríguez en 2017 contra Emilio Rosatti, hijo de ministro de la Corte, por un supuesto caso de acoso sexual cuando se desempañaba como secretario electoral del juzgado a cargo del magistrado federal.

Rosatti consideró en su planteo que esa denuncia “fue incorrectamente realizada, colocando a su hijo en una situación de estigmatización, por ponderar injustificadamente como responsable de un delito aberrante”.

Finalmente, la Cámara Federal de Rosario le dio la razón en septiembre a Rodriguez: no sólo rechazó la recusación que le planteó Rosatti, sino que también desestimó el escrito que el ministro de la Corte había presentado ante el tribunal con el «hecho nuevo», que es el segundo dictamen de Onel que pide su sobreseimiento.

En los fundamentos, la Cámara coincidió que el planteo de Rosatti para apartar a Rodríguez no encuadra en las causales de recusación. El ministro de la Corte dijo que “brindó razones ‘serias y objetivas’ que sustentarían su temor fundado de parcialidad”, que es la denuncia de Rodríguez a su hijo en 2018, ya archivada. “Debo señalar que no puedo verlo de ese modo”, ironizó el juez Fernando Barbará en su voto. “La única causa que invocó” Rosatti fue “la denuncia del doctor Rodríguez con relación a su hijo, persona adulta y completamente diferenciable de su progenitor”.

Las partes “podrán recusar al juez sólo cuando exista uno de los motivos enumerados” en la ley, pero el que invocó Rosatti -la denuncia a su hijo- “no encuadra en ninguno de los supuestos”, dijo Barbará. Y citó a “uno de nuestros más insignes juristas”: “La ley no es solamente su letra, desde luego, pero tampoco es ésta una mera envoltura de aquella –como una caja de cartón u otro envase cualquiera- que se debe abrir y dejar después a un lado, para examinar su contenido. Las palabras de la ley son la ley y no una simple cáscara que se rompe y se tira para comer la nuez”, agregó.

Al rechazar el planteo de Rosatti, Barbará explicó: “Es público y sabido que el doctor Emilio Rosatti fue secretario electoral del Juzgado Federal Nº 1 de Santa Fe a cargo del doctor Rodríguez, posición que descuento alcanzó por la propia elección del cuestionado, porque a los jueces no se nos imponen las secretarias ni los secretarios”. En consecuencia, lo “verdaderamente objetivo” es que Rodríguez “eligió al doctor Rosatti hijo para ocupar la neurálgica Secretaria Electoral del Tribunal, lo cual implicó haber depositado en él una gran confianza, que excluye toda posibilidad de animadversión, y autoriza a presumir más bien todo lo contrario”.

Después, “si hubo alguna razón posterior” para modificar el “cuadro objetivo”, Barbará dijo que Rosatti no la invocó, aunque sí ensayó “presunciones” acerca de una supuesta “predisposición negativa” de Rodríguez respecto de los Rosatti, hijo y padre. Y se permitió cerrar con otra cita histórica: “En materia de presunción, la de la ley vale más que la del hombre. Cuando el juez presume, los fallos son arbitrarios; cuando presume la ley, ella misma da al juez una regla fija”, concluyó Barbará.

Comentarios