Rosario: mataron a una nena de cinco años para usar su casa como bunker narco

Uno de los proyectiles alcanzó a Maite Ponce tras una balacera de «más de 15» detonaciones. Una hora antes ya habían escuchado disparos a la vuelta de la casa, y el día anterior también habían atentado contra otra vivienda a una cuadra de allí

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Maite Ponce, de 5 años, fue asesinada en medio de una ráfaga de tiros contra el frente de su casa en la zona norte de Rosario: su madre asegura que esto es moneda corriente, ya que forma parte de una maniobra para usurpar viviendas por parte de bandas narcocriminales.

La madre, Damaris, se levantó asustada a las 2 de la mañana por los disparos, y se tiró al piso junto al resto de su familia en la esquina de Ávalos y Larrechea. “Cuando me levanto a mirar, las nenas mías seguían durmiendo, pero veo que ella tenía un balazo en la parte de la cara que le salió por la cabeza”, reveló. La nena fue trasladada de urgencia al Hospital Alberdi.

Luego de recibir un impacto en el pómulo izquierdo, la pequeña fue derivada al Hospital de Niños Víctor J. Vilela. En diálogo con LT8, la directora Viviana Esquivel confirmó esta mañana el fallecimiento y ratificó que su condición era sumamente grave en el momento en que la menor arribó a la guardia.

Desde el Ministerio Público de la Acusación (MPA) informaron que el personal de la Comisaría 30°, ubicada a pocas cuadras del lugar, persiguió sin éxito a los agresores después del tiroteo. De acuerdo a los testimonios remitidos a la fiscal Georgina Pairola, se trata de dos sujetos que pasaron en moto frente a la casa y abrieron fuego contra la fachada. En el lugar, la Policía de Investigaciones (PDI) recolectó vainas servidas para realizar peritajes.

La madre de la niña asesinada contó que su hija había regresado a su hogar poco antes de la balacera: “Se había ido a lo de la madrina. Como lloraba, me la trajo, así que la hice dormir y la acosté en el sillón de mi casa junto a la hermanita de un año”, explicó sobre el incidente en el que no hubo otras personas heridas.

Damaris no dudó en vincular el tiroteo a la actividad de los vendedores de droga del norte rosarino: “Donde hay un pasillo o lo que fuese que les conviene y hay lugar, ellos se tirotean hasta que vos salgas y ahí lo transforman en un búnker”.

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